7 Películas Que Son Mucho Más Homofóbicas Que ‘Get Hard’

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Get Hard esta aquí, y sí es realmente tan homofóbica como has oído. Pero todavía es 2015, entonces la película quiere nadar y guardar la ropa tratando un poco más de lo normal de ser nominalmente amable hacia un personaje menor que es gay, mientras que tiene un colapso emocional acerca de sexo homosexual (que por cierto, equivale completamente a violación)

Pero ese grado de concesión hacia la humanidad de los homosexuales es mucho más de lo que los personajes gay recibían en tiempos pasados. Era peor antes. Mucho Peor. ¿No lo crees? Chequea esta mierda cinemática del pasado.

“Boys Beware” (Chicos Tengan Cuidado)

Este es un corto educacional del 1961, los cuales enseñaban a estudiantes medio-dormidos en clases de Salud y Educación Física. Y gracias a YouTube lo puedes ver, estupefacto, en totalidad de 10 minutos. “Uno nunca sabe cuando el homosexual está rondando,” advierte el narrador. “Puede que aparezca normal. Y puede ser muy tarde cuando descubras que está enfermo mentalmente.” Asegúrate que estés parado sobre algo suave mientras lo veas, para que cuando tu mandíbula caiga al piso no se quiebre.

“The Fan” (El Fanático)

Existe un tipo de fanatismo que es puramente y descaradamente sobre la ansiedad sexual. En el tropo del “fanático obsesionado”, el admirador utiliza el objeto famoso que recibe su afecto como una forma en la que puede expresar sus deseos indeseados de una forma aceptable. En otras palabras, The Fan (1981) es sobre un hombre gay que piensa que quiere tener sexo con Lauren Bacall y se vuelve más loco que las cabras en el proceso. Porque es gay. Su sexualidad es revelada poco a poco hasta la culminación impactante. En su totalidad, es una película un poco morbosa de forma graciosa pero es entretenida. Así que tiene eso en su favor.

“The Gay Deceivers” (Los Impostores Gay)

El hombre homosexual como blanco fácil de la comedia es una larga tradición, una con viejos y gastados tropos. La idea de que los hombres homosexuales tienen incesantes y predatorios impulsos sexuales y el deseo de ser mujer todavía le es atractivo a zopencos hombres heterosexuales por razones que sólo un grupo de psiquiatras podría descifrar.

Get Hard utiliza estos tropes esporádicamente, pero esta comedia del 1969 sobre dos jovenes pretendiendo ser homosexuales para evadir la Guerra de Vietnam, es una explosión condensada de locura. Lo único que la salva es el actor gay Michael Greer (el “Propietario Gay”) que invade la película y amenaza con tornarla en un vehículo para su propio estrellato. Esta pendiente para ver su actitud de reina sin remordimientos.

“I’m Going to Get You… Elliot Boy” (Te Voy A Agarrar… Pequeño Elliot)

La historia cinematográfica nos ha enseñado algo es que siempre va a haber un suministro infinito de películas centradas alrededor de la sexualidad en una prisión y alguien siempre querrá hacer una más. El tráiler arriba nos promete “una película con el impacto de una colisión frontal”. Lo que en realidad es, es aburrida hasta más no poder, apiñada en fea y violenta violación entre hombres.

I’m Gonna Get You… Elliot Boy es un drama de cara seria protagonizada por canadienses desconocidos de los años 70 que permanecieron desconocidos — con la excepción del sensacional Abdullah the Butcher, que tiene una pequeña parte como un confinado peligroso — esta película es nudosa y repleta de basura, el lado invertido de la película real centrando una prisión, Fortune and Men’s Eyes (otra protagonizada por el increíble Michael Greer como “La Perra Encarcelada más Mala”).

Cuando se estrenó, I’m Gonna Get You… Elliot Boy también era conocida como Caged Men Plus One Woman (Hombres Encarcelados Más Una Mujer), para que los hombres pudieran verla y tuvieran una excusa que no involucrara querer ver hombres violándose entre ellos. Películas de explotación de la era comúnmente tenían un título alterno para darle a los posibles consumidores una excusa respetable cuando le preguntaban que película estaban viendo.

“Norman, Is That You?” (Norman, ¿eres tú?)

Redd Foxx y Pearl Bailey protagonizan una película que a lo mejor pensaba que estaba siendo progresista, dado a que ambos hacen un esfuerzo mínimo por “entender” su hijo homosexual (Michael Warren). Pero tienes que ver esta para creerlo, aunque sea sólo por ver las escenas de total confusión en la que Foxx compara los hombres verdaderos a tubistas y los gays a flautistas (nunca explica la analogía), y cuando Foxx contrata a una prostituta para que “cure” a su hijo.

Dato curioso: Dennis Dugan, que interpreta el novio fabuloso de Warren, es el director de todas esas estúpidas películas de Adam Sandler como I Now Pronounce You Chuck and Larry y Grown Ups.

“Partners” (Compañeros)

Puedes notar, quizás, que Cruising no es mencionada en esta lista. Es porque Cruising es un pedazo duro de la mugre del final de los 70, una película atrevida y confusa, es necesario verla por razones totalmente diferentes a las de las películas chabacanas de esta lista. ¿Pero y esta? Su propósito era preguntar: “¿Qué tal si alguien hiciera una nueva versión de Cruising pero como comedia?”

Ryan O’Neal y John Hurt son dos policías en la búsqueda de un asesino. Excepto que Ryan es todo hombre y Hurt todo gay (traducción: el peor policía en la historia del mundo, no puede ni siquiera aguantar una pistola con su muñeca quebrada) So naturalmente todos los chistes son a costas de Hurt. Felizmente incluyen la palabra “faggot” (maricón) en el tráiler, para que sepas en que lado está, convirtiéndola en la película más despreciable de la carrera de ambos.

“The Sergeant” (El Sargento)

En este drama miserable del 1968, el Sargento Maestro Albert Callan (Rod Steiger) es un héroe de guerra y líder fuerte que reforma su base militar. ¿Su secreto? Está completamente escondido en el clóset y peor aún obsesionado con el soldado Tom Swanson (John Phillip Law).

Callan es calculador, y sabotea la relación con una mujer del joven, al final forzando un beso violento con el soldado resistente (ve el corto arriba) Puedes decir que no termina bien para él, pero no porque el mundo era brutal y hostil hacia los hombres homosexuales en aquel tiempo. No, esta era un tiempo en el que los hombres homosexuales en las películas estaban “enfermos” sólo por ser homosexuales.

Espectadores tolerantes quizás pueden haber sentido algo de simpatía por el aprieto de Callan, pero probablemente no mucha. La película, aunque trágica, no exactamente invita a la simpatía debido a que trata a Callan como enfermo y patético en vez de como a un humano complicado desesperadamente buscando amor y empatía.

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