‘Tal Vez No Vuelva a Salir con una Mujer, Pero aún así me Identifico como Bisexual’

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“¿Cuándo fue la última vez que saliste con una mujer?” Me preguntan esto todo el tiempo, y es probablemente una de mis preguntas menos favoritas con respecto a mi (bi)sexualidad.

Hay un par de razones por las que la pregunta me molesta tanto. En primer lugar, es una pregunta cargada, basada en la premisa falsa de que tienes que salir con hombres y mujeres de la misma manera para ser “verdaderamente” bisexual. Con esta pregunta, la gente está implicando que soy gay porque he salido únicamente con hombres en los últimos años.

La bisexualidad, sin embargo, no tiene un estatuto de limitaciones. Después de tres años de salir con hombres, mi bisexualidad no desaparece mágicamente y no me convierte en gay. No necesito activamente salir con ambos géneros para identificarme como bisexual. Si todavía me atraen ambos géneros a varios niveles, física y/o emocionalmente, entonces tengo absolutamente el derecho de reclamar mi etiqueta de bisexual.

La segunda razón por la que esta pregunta es molesta — e incluso un poco detonante — es porque sé que la persona que hace la pregunta no va a creer mi razonamiento. En otras palabras, incluso después de ir afirmando que todavía se puede ser bisexual aún cuando se tiene pareja de un género, sé que no me creen. Pueden asentir con la cabeza como si me creyeran, pero sé que lo más probable es que piensen a sus adentros: “Sí, entiendo tu punto, pero ya en serio: ¿Cuándo fue la última vez que tuviste sexo con una mujer? Eres gay en todos los sentidos, ¿verdad?”.

La cosa está en que puede que nunca vuelva a salir con otra mujer en mi vida. Espero si hacerlo, pero también sé que es poco probable dado mi estilo de vida. Simplemente no conozco a muchas mujeres que estén interesadas en salir conmigo. Ya que no trabajo con mujeres heterosexuales y escribo para revistas LGBTQ, donde la gran mayoría de los empleados son homosexuales. La mayoría de mis amigos son hombres gays, y no están dispuestos a conectarme con sus amigas heterosexuales. Tampoco soporto estar en bares y clubs heteros. Me siento como un depredador ahí tratando de conectar con mujeres, lo cual se relaciona con otro tema con el que lucho: me he vuelto muy malo conociendo mujeres, incluso cuando tengo una oportunidad de oro.

Las mujeres suelen pensar que soy gay, lo que es comprensible, dado a que me visto, actúo y hablo como tal. Pero cuando aclaro que soy bisexual, puedo sentir un cambio inmediato en su nivel de comodidad. Ellas se dejaron de sentir amenazadas por mí cuando pensaron que yo era su GBF (gay best friend). Pero si soy bisexual, eso significa que me siento atraído a ellas y quiero dormir con ellas. Así que su guardia, una vez abajo, inmediatamente se dispara hacia arriba.

Al sentir esto, me siento incómodo y ya no me dan ganas de coquetear con ellas. No quiero aparecer como otro hombre sexista, depredador, cosificándolas con mi mirada masculina. Por otro lado, no tengo ningún problema en cosificar a los hombres. Sé que es problemático, pero esa es la verdad. Tampoco tengo ningún problema en decirle a un chico gay que conocí en el bar unos minutos antes, “Oye, eres muy lindo. ¿Hay alguna posibilidad de que quieras a mi casa y pasarla bien?” Yo diría que el 90% del tiempo la respuesta que recibo es un sólido, alegre “Sí”. El otro 10% del tiempo, recibo un educado “No”. Luego me disculpo por ser demasiado agresivo. “Oh, Dios, lo siento, te he leído mal el interés”. Incluso cuando los chicos me rechazan, nuestra interacción no es torpe.

En cambio con las mujeres, nunca haría esa pregunta una hora después de conocerlas. Eso sería demasiado agresivo, e incluso podría acabar con su vaso en la cara, porque no sigue los guiones heteronormativos estándar de cómo los hombres y las mujeres deben actuar al conocerse.

Me gusta el hecho de que puedo ser más fiel a mí mismo cuando estoy con hombres gays. No tengo que preocuparme por lucir “demasiado gay” o abiertamente sexual. Sólo puedo ser yo.

También existe la cuestión de si las mujeres querrán salir conmigo aún sabiendo que soy bisexual. Glamour realizó una encuesta el año pasado en la que reveló que casi dos tercios de las mujeres heterosexuales no saldrían con un hombre que ha tenido relaciones sexuales con otro hombre. No sólo he tenido relaciones sexuales con (un montón de) hombres, he salido con ellos, ¡he vivido con previos novios! Incluso Amber Rose, que se identifica como una mujer bisexual, dijo a principios de este año que ella no se sentiría cómoda saliendo con un hombre bisexual. Así que incluso ¡muchas mujeres bi se niegan a tener citas con chicos bi!

Por todas estas razones, simplemente no creo que sea probable que salga en serio con otra mujer. A pesar de que me atraen las mujeres, de que me gusta salir con ellas (cuando se da la oportunidad) y que amo tener sexo con mujeres, en este momento en mi vida hay demasiadas barreras que me lo impiden. Esto puede cambiar pero ¿quién sabe? Puede que me encuentre con una mujer en un espacio queer que también sea bisexual, que esté harta de salir con hombres heterosexuales heteronormativos y agotada por esas normas del sexo opuesto. Y así seguro conectaremos inmediatamente y el resto será historia.

Lo único que sé es que todavía estoy emocionalmente y físicamente atraído hacia las mujeres, y bajo ciertas condiciones, podría felizmente enamorarme y salir con una por el resto de mi vida. Es por eso que sigo reclamando mi etiqueta bisexual.

 

Imagen destacada de RyanJLane vía iStock