Una Quinta Ciudad en Japón Reconocerá el Matrimonio Gay a Pesar de que el País se Rehusa a Hacerlo

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La ciudad japonesa de Fukuoka acaba de convertirse en la quinta ciudad en ofrecer certificados de “prueba de asociación” que reconocen a las parejas del mismo sexo y los ayudan a asegurar derechos locales limitados, como visitas a hospitales y obtener un departamento juntos. Si bien es un importante paso adelante, Japón todavía está lejos de la legalización del matrimonio igualitario a nivel nacional. Veamos por qué.

Esta semana, Fukuoka se unió a las ciudades de Iga, Takarazuka, Naha y Sapporo en el reconocimiento a las parejas del mismo sexo. De hecho, la primera pareja del mismo sexo que recibió reconocimiento en Fukuoka fue un hombre trans llamado Anri Ishizaki que obtuvo un certificado con su pareja femenina Miho Yamashita (en la foto de arriba). Debido a que Japón solo permite que las personas cambien su género legalmente después de una cirugía de reasignación de género, Ishizaki aún es legalmente reconocida como mujer.

Fuera de las cinco ciudades mencionadas, los distritos de Shibuya y Setagaya dentro de Tokio también reconocen a las parejas del mismo sexo a través de certificados de “prueba de asociación”. De hecho, fueron las primeras regiones japonesas en otorgar dichos certificados a partir de julio y noviembre de 2015, respectivamente.

Ceremonia de compromiso en el Hotel Granvia en Kyoto, Japón

Sin embargo, estas parejas certificadas no son legalmente reconocidas por el gobierno federal japonés porque el artículo 24 de la Constitución Japonesa establece que “el matrimonio se basará únicamente en el mutuo consentimiento de ambos sexos y se mantendrá mediante la cooperación mutua con los mismos derechos del marido y la esposa como base”. Es decir, la constitución solo reconoce los matrimonios heterosexuales.

Además, los artículos 731 y 737 del Código Civil japonés especifican la heterosexualidad como condiciones previas para el matrimonio. Si bien Japón permite a sus ciudadanos homosexuales casarse en países en el extrajero, estos tampoco están legalmente reconocidos por el gobierno federal japonés.

Activistas LGBTQ japoneses le han dicho a Hornet que el movimiento por la igualdad de matrimonio en Japón se ha resistido a unirse con bares gays por “políticas de respeto”, miedo a estar conectados con la bebida desmedida, go-go dancers, drag queens y el trabajo sexual asociado con estos bares.

Una política japonesa abiertamente lesbiana dijo que cree que el país tardará años en legalizar la igualdad matrimonial porque el país parece reacio incluso a pasar leyes de protección contra la discriminación LGBTQ.

Sin embargo, Japón tiene casi cero casos de violencia anti LGBTQ, sus políticos rara vez expresan su sentimiento anti LGBTQ (incluso cuando no están de acuerdo con cuestiones como el matrimonio entre personas del mismo sexo) y sus gobiernos regionales y empresas han reconocido cada vez más la importancia de las uniones del mismo sexo y derechos LGBTQ.